lunes, 27 de octubre de 2008

En la búsqueda del equilibrio...


Como encontrarnos, como encontrar tal equilibrio interno es la cuestión, dilema e intriga, dentro de esta historia a contar. Creo que más que historia debe ser visto como un relato muy personal, como a su vez sumamente lejano a mi vivenciar.

Es que nos buscamos a nosotros mismos a cada momento, instante y lugar, intentamos estructurarnos dentro de los esquemas culturales, familiares y denominados a su manera como normales, para poder ser personas. Pero cabe preguntarse que sucede si ¿No nos encontramos? ¿Es que nunca seremos personas, o parte de este conglomerado de humanos llamado sociedad? En cada momento como dije antes nos estamos buscados, construyendo como dirán los constructivistas, ya que somos un constructo de visiones personales y culturales que interactúan y dan cabida a nuestra realidad. Como a su vez si realmente somos los creadores de nuestra realidad, debemos preguntarnos si hemos hecho bien el trabajo, ya que no puede existir realidad mas absurda y pésima, como esta, y si es una obra, el guionista plasmo un drama de telenovela que no encuentra su salida del conflicto, y que solo esta rodeado de actores-personajes enajenados con sus papeles, ya que debemos aludir a que quien actúa bien hoy en día en este teatro de la vida, el papel de una madre soltera con dos niños que trabaja y estudia, ese si que es una multiplicidad de personajes actuados de una manera magistral, pero ahí vemos la posibilidad de cómo alguien asume su papel y lo lleva a cabo en su máximo potencial. Hay quienes han podido decidir su papel dentro de esta obra y aun no hacen ni si quiera el de transmitir algo en sus actuar.

Lo que me importa esta vez es crear una especie de vacio mental, para lograr exponer algo que me llama hoy en día mucho la atención. Es nuestra búsqueda incesante de la aceptación social, de esa asumida eh histórica identidad, esa que lleva consigo quienes somos, que hacemos, de donde venimos y hacia donde no podríamos llegar a dirigir, …((dejar explícitamente claro que no hablo del carnet de identidad, que muy horriblemente la gente lo llama carnet de identidad, siendo que su nombre es o debería ser carnet de identificación chilena))… que construimos de nosotros dependerá siempre del cumulo de historia relatada y escrita en nosotros, en como nos llegaremos a situar y reelaborar en contextos témporo-espaciales diferentes. Seremos un incierto en contextos hasta llegar a consumarnos identitariamente, pero debemos decir tristemente que no existe una identidad definida ni cuando uno ya es muy anciano, es algo tan flexible y modificable que va por transmutaciones avanzado dialécticamente. Pero que sucede cuando no logramos encontrar ni siquiera esa pequeña pista que nos lleve hacia la formación de una identidad, o de una personalidad, son los casos más recurrentes hoy en día en los llamadas trastornos de la personalidad límite, o en tales crisis de angustia que bordean el Yo y nos desconfiguran en una especie de vacío especular. Este vacío especular debe ser entendido como tal instancia en la cual nos enfrentamos al espejo simbólico de nuestra realidad psíquica y no esta la imagen de uno ahí, en palabra simples vemos vacío y nada en donde debería estar mi imagen que me diga como estoy siendo visto. Sin esa imagen especular no existe cuerpo en el cual pueda ser escrito mi vivenciar. Entonces en tales trastornos en donde no encontramos nuestra imagen, o en tales casos donde perdemos tal imagen por motivos muy traumantes, es donde debemos preguntarnos si, ¿somos nosotros lo que perdemos tal imagen o nunca hemos querido asumirla como impuesta por este constructo social? No es mi tarea la de desequilibrar el espacio mental-social en el cual cada uno a construido su psiquis y personalidad, pero debemos pensar, a veces si realmente somos nosotros los que buscamos ser encontrados o deseamos solamente buscarnos cueste lo que cueste, puede que lo anterior suene muy igual, pero debe ser pensado que cuando buscamos ser encontrados es una búsqueda con la ayuda del otro, de ese otro que me escriba mi pensar y realce mi vivenciar, pero la segunda es una tarea mas difícil por que lleva mucho tiempo y es la más dolorosa la de querer encontrarse desde mi actuar hacia el vivenciar, de interacciones y desde mi pluma lograr escribir mi historia. Es por ello que vivimos en constates dudas desde las mas existenciales hasta las mas psicológicas sociales, en esta constante búsqueda de quien sabe que cosa, será personalidad, un equilibrio mental-corporal, un espacio de goce afectivo o solo buscamos ser en algún momentos encontrados y aceptados por esta maquinaria avasalladora de la sociedad, monstruo que no da cabida a equivocarse y escribe historias desde el libro de la normalidad, ente regulador de las practicas cotidianas y el máximo coartador de sentimientos afectivos, es el que hoy en día tiene a esta cultura en el máximo machismo de las mujeres, y el que hace que tantos tipos no expresen su sentir.

La sociedad avanza, la cultura retrocede, el mercantilismo corrompe toda contemplación del más cotidiano, y seguimos siendo parte de una neurosis que amenaza con destruir cada vez más nuestro real sentir, y ser. Queremos ser encontrados, salvados y a veces secuestrados, no sufrir mas este dolor de no ser comprendidos o no comprender lo que sucede, escapar por momentos se transforma no en solución ni una opción si no que en la única y real salida ha este momento de soledad, el equilibrio se transforma en caos, y el sentirse vacío algo cotidiano, y volvemos a como comencé este escrito, el de cómo así buscamos y nos desesperamos buscando tal identidad, que esta quebrantada por un aparato social que no deja respiro, pero que si se puede combatir. El pasado es nuestra manera de presentarnos como algo que ha vivido, el presente como algo que vive y el futuro como tal contracto que puedo llegar a vivenciar…buscarse es solo el comienzo de ser dueño de su historia, cuestionarse es el vivo reflejo de que no estamos siendo escritos y hacer cargo todo aquello dará paso a que podamos vivir algo que decidimos así vivir, sea mala o buena la experiencia, es así como debe uno equivocarse, siendo dueño de la equivocación y levantarse así de la frustración. Es así como vivimos en una constante búsqueda, constante e incesante búsqueda del equilibrio terrenal…





Christopher Matta...