martes, 16 de diciembre de 2008

Reflexión sobre el concepto de felicidad..


Avanzando de manera vertiginosa tal tiempo acontecido, expectante ante tales sucesos de la vida de uno, es en este espacio nulo y vacio de la incertidumbre del vivir existencial en donde recorremos largas distancias esperando encontrar la paz a tales sectores bloqueados de nuestras mentes trastocadas, por este encierro y por este drama de no poder conciliar.


Solo avanzamos dicen los humanos con la preservación de nuestros valores morales, éticos y familiares, de nuestra cultura establecida. El amor ya quedo en un segundo plano desde hace mucho tiempo atrás, solo existe hoy cabida para competencias profesionales de una vida monótona dentro de este círculo vicioso del querer buscar la felicidad. Es que cave preguntarse los por que del no encontrar tal tranquilidad interna y externa, en lugares que fueron hechos para tales ocasiones, hablo de spas y resorts que promocionan una cura milagrosa y alienante del cuerpo y su realidad social, al pagar sumas de dinero que desbordan el gasto común de una familia promedio. No estoy en contra de tales centros, creo que son un exquisito lugar de distracción y distensión. Lo que quiero fundamentar es que el sujeto busca inventar sitios exclusivos para la búsqueda de la felicidad, siendo un motivo mas para mercantilizar el modo de vivir del sujeto actual, ya comercializamos la familia, su iglesia y religiones a por venir, el cuerpo del sujeto moderno es un centro comercial a querer conseguir. Cirugías estéticas y la estética en si da tal felicidad dirán algunos, yo mismo me considero un hombre vanidoso, de buen vestir y querer un buen vivir, es por ello que argumento de manera muy cercana tal mercantilización del cuerpo y su lugar de recreación y distención como un alienante de subjetividad y de tal concepción de felicidad.


Tuvieron que pasar varios años para entender tal situación enajenante de mi y mi cuerpo, de un yo y su no felicidad por el que transcurra el tiempo. Son instantes que uno no disfruta, del no goce por sentir. De las experiencias al vacio, al espacio y su tiempo nulo, del no querer un avance progresivo. Es la instancia en la cual no existe tal remedio narcotizante que logre calmar tal angustia de no poder estar sereno, en paz y solo conseguir dormir sin tener que pensar que el tiempo avanza y tu estas varado en un estrecho sin puerto a cual seguir. Es por ello que ahora traigo esta reflexión, ya que creo interesante pensar por un momento que tal concepción histórica de felicidad que se piensa y se añora solo esta a la mano de quien la quiera vivir, el pasado es un registro hermoso que nos permite parar y solo pensar que sucedió, rememorar lo bueno, lo malo, lo horrible como lo bello, sea lo que sea recordar y tener registro personal dentro de nuestra memoria histórica. Solo se es dueño del presente al apropiarnos de nuestra historia, sea buena o mala, bella o tan dolorosa como aquella que carcomen con traumas nuestras imágenes oníricas cada noche desde que somos muy niños.


Solo avanzamos al querer sentir como avanzamos, la felicidad es una interrogante constante en el vivir del ser humano, el sujeto elabora su imaginario entorno a lo que se piensa como felicidad, dije párrafos atrás lo mercantilizado que esta el cuerpo del sujeto, el vivir del sujeto se a transformado en una carrera a poder ganar, que la educación universitaria se transforma en una obligación de vida, de competencia, que si no vas a la universidad o no tienes a lo menos una carrera al menos técnica solo serás uno mas, uno mas de no que grupo del que hablan tales políticos. La vida solo ha visto venir esa estimación del tiempo de vida, del acontecer diario, por tal reloj carcelario que nos da a conocer que la felicidad solo se vera a largo plazo, cuándo seamos tan viejos que no nos podemos ni percatar cuando y en donde fuimos felices, o será que como decía un poeta, habrá que juntar todos los momentos felices de una vida y hacer una imagen nueva de vida que se tuvo en una vida pasada. Quien sabe.


Avanzar, detenerse y volver avanzar… solo queda ponerse a pensar como cada uno vive su vida, que se entiende por felicidad, por concepción de felicidad, luego existirá felicidad por doquier se acerca un fecha mercantil muy rica en la entrega de tal sustrato que el sujeto tanto anhela, se acerca la navidad y su huella de la oferta/demanda de la felicidad. Solo me queda recapacitar sobre que entiendo yo por felicidad, que podría decir de mi vida, de su devenir y su pasado y si alguna vez he sentido tal sustrato de felicidad.........continuará......




Christopher Matta