viernes, 22 de mayo de 2009

Otro día más...


Cuando tal mente trastocada
Y enferma de conciencia moralista
Envenena tal sangre que baila fría
Violando mi alegría.

Es el sudor de mis ojos
que duelen tan solo un poco
en tal existencia de una naturaleza sarcástica
que a veces me fascina y
en la mayoría mas me arruina.

Quiero exiliarme por un instante
de este narcisismo humano y asfixiante
de cultura errada, de música sesgada
de una película mal criticada
como de tal gobierno de farsantes
de payasos delirantes.

Cuento y me detengo en todas las horas
esperando las respuestas,
malas y que tan malas sean estas,
he vivido entre tantas preguntas
sin tener las respuestas, si no más que duda tras duda
tuve tantas preguntas y tantas que eran muy siniestra
avanza y avanza este día y sigo esperando
algo que me distraiga de esta fiebre perversa.

Avanza tal día que deja su residuo,
Un bombardeo de más incertidumbre
Más duda a la cual me debo habituar
Son los vestigios de una mente que no avanza
Sin querer solo pensar, que día tras día
Ve como el mundo muere al pestañar.




Christopher Matta...

domingo, 3 de mayo de 2009

Esperando al mirar el horizonte

Tardes de un silencio, De esas miradas ciegas

Del reflejo en el crepúsculo de aquel mí pensar

Pensar que se hace un delirio

Del tan solo imaginarte al caminar.

Aquellas son solo frases

Que se estrellan y con ello rompen filas

En esta denominada marcha terrenal.

Solo quisiera que aquel tiempo acontecido

Dejara de pasar, que las manijas no perforaran

Y que mi cabeza no estallara en cada despertar

Dirá muy bien la banda sonora de mi vida que “el tiempo no para”

Asumiré que solo vivo “esperando el impacto”.

Solo condensaré que sentado en el silencio

Medito el transitar, son esas miradas ciegas

De tan solo quedándome a esperar

Esperar que algún día detrás de aquel crepúsculo,

Solo a tu silueta iré a encontrar.


Christopher Matta

sábado, 2 de mayo de 2009

¿Tiempo?, en benjamín Button…



Tiempo y espacio es tal Chronos por doquier. Es la eterna alabanza y sumisión a la que el sujeto debe rendir tributo y obligación a ese tan majestuoso cronos. Es que con esto solo quiero dar ese pie inicial a este comentario efímero que hare del film que últimamente me hizo reflexionar bastante, que creó en mi pensar y en su reelaborar un sin fin de ideas pasadas sobre lo que pensamos de tiempo, de cómo este rige y disciplina al sujeto, a tal modo a no dar cabida a que este no se vea presidido por la linealidad de tal. Ya que para poder hacer un comentario aunque sea muy efímero y fuera de los cánones de la crítica al cine como tal, quiero quedarme en el contenido del film, en el sentimiento subjetivo que dio en mí, creo que ya basta de titubeos y a comenzar.

“El curioso caso de Benjamín button”, que titulo mas atrayente, no por el apellido (Button) que es botón en castellano y paradójicamente veremos que el padre de benjamín es dueño de una empresa de botones… Si no por lo de curioso, ya que desde ahí el escritor de esta obra transformada en film da una comprensión al personaje notable, no lo deja a la deriva como un personaje extraño ni morboso, lo da como una virtud a conocer, a querer descubrir, es una invitación no circense a ver a benjamín si no a maravillarse de la vida que es benjamín en si.

Introduciéndonos en el film, nos encontramos no solo con una historia asombrosamente desarrollada, sino que nos adentramos en ese deleite sensitivo del vivir que no muy a menudo percibimos, que no podemos palpar, esa de aquel existir del tan solo vivir. Es que olvidamos hace tiempo que es ese tal vivir no encadenado a la linealidad espacio - tiempo, a esa vida y su proyección, ni tampoco a tal (sin) sentido de la vida y su sumisión. Es que debemos situar a este film en el que (sin) sentido tiene que tendría la vida cuando se cambia tal linealidad, cuando nos cambian un engrane de todo esta maquinaria social, cuando rompen tal meticulosa historia causal, y debemos recordar que no hay que ser benjamín para verlo, si no que podemos solo observar a quien sufre de los males de la vida y como tal cambia su sentido de perspectiva en el solo hecho de sentarse a observar su vida. Pero si bien nos devolvemos al film vemos algo que sencillamente me dio para pensar en que es vivir, que es tan solo vivir, cuando el relojero crea tal reloj en el cual sus manecillas solo avanzan en sentido contrario a lo tradicional, y da su argumento, creo que no hay ser humano que no haya deseado o pensado aquello, ya que por que no devolver el tiempo para cambiar tal presente acontecido, tan doloroso que no deja vivir. No quiero caer en sueños por dolores sucedidos, sino que quiero que se sitúen en tal interrogante, esa que nos hace pensar el por que, esa que nos da cotidianamente la duda, no la cartesiana de Descartes, si no la de por que lo hice o no lo hice, esa duda, ese cuestionar no es cambiable, pero si pensable a modo de ver las enormes posibilidades de una vida, que quiero decir con todo esto, que a modo de ver el film, benjamín en parajes del film da a conocer eso de vivir de la incertidumbre, de la imposibilidad azarosa del que suceda algo, pero a su vez demuestra tal belleza que es una vida y que son sus sueños, y entrelazado a tal drama del no poder ganarle al tiempo que nunca detendrá su avanzar.

Es que su actuar, ese del cual el hombre es solo el dueño a de su devenir, nos sitúa la escena del relojero nuevamente, esa la imagen de quien solo quiere de vuelta a tales personas que no debían morir, el film nos lleva por parajes de la historia humana del siglo 20 que son la vergüenza de la racionalidad imperante y su denominada modernidad, es el retroceso de una humanidad, benjamín retrata eso que es la vida, tal curiosidad que refleja el hombre y tal carecimiento del mundo azaroso de la cual nadie sabe como concluirá nuestra historia, quizá al igual que benjamín llegaremos a un momentos histórico que seremos un simple bebe en pañales que olvida que tanto vive en su retroceso. O quien sabe, lo que quiero aquí dejar es ese pensamiento que trae en mí, ese concepto de tiempo en benjamín Button, una historia que da esa simplicidad de una novela, que nos da a cuestionar el modo de vivir y su destino no material si no terrenal. Es la vida en un segundo, un minuto, en una hora o quien sabe años, décadas y sus siglos, y tal avance quizás concluya con un desenlace universal casi como empezamos desde la nada, es llevar el pensamiento y su acontecer no a la idea de progreso si no a evolución, cosa que hoy en día en nuestros sistemas imperantes neoliberales solo podemos hablar de progreso ya que de evolución solo a de verse en libros y cuentos como este ya nombrado, El curioso caso de benjamín Button


Christopher Matta...