
De los héroes a sus villanos, desde las sombras y entre los pantanos, solo deja asomar una inquietante. Una pregunta en su existir, en su vivir. Es la extraña relación dialéctica entre dos conceptos que van más allá de la sola moral, moral aristotelica y tomista predominante en la conciencia histórica del sujeto, es que la inquietante y sus preguntas son las que contienen toda esa filosofía nietzscheana, y a su vez, ese sustrato existencial del hombre y su condición ontológica de ser. Hablo del Bien y el Mal, palabras de un contenido temporal, místico y metafórico dentro de su misma significación contextual, e histórica dentro de su sustrato de ser. Es que va más allá lo que se pueda hablar y decir de tales fenómenos categoriales y éticos dentro de una cultura determinada.
Pero esta vez que quiero referirme a tales sustratos fenoménicos y significantes, dentro de su concepción metafórica dentro del mismo cine, es por ello que comencé nombrando la absoluta contradicción y a su vez necesaria presencia del uno y otro, en lo que es la existencia, más allá del cine y su construcción simbólica en el imaginario colectivo.
Creo pertinente comentar a modo de ejercicio mental, querer recordar aquí, esas tantas veces que logre ver esos film de súper héroes, desde esa visión futurista de robots japoneses hasta la mutación y súper poderes de Marvel o de los comics de DC y compañía. Es que es muy interesante detenernos en este ultimo punto, ya que nuestra construcción imaginaria entorno al bien y al mal, estaría en parte determinada por esa visión ideal de lo que es hacer el bien o el mal, encarnando esto en objetos empíricos que sirvan como sustrato de acercamiento a lo real, dentro de este recorrido en búsqueda de la verdad.
Creo pertinente comentar a modo de ejercicio mental, querer recordar aquí, esas tantas veces que logre ver esos film de súper héroes, desde esa visión futurista de robots japoneses hasta la mutación y súper poderes de Marvel o de los comics de DC y compañía. Es que es muy interesante detenernos en este ultimo punto, ya que nuestra construcción imaginaria entorno al bien y al mal, estaría en parte determinada por esa visión ideal de lo que es hacer el bien o el mal, encarnando esto en objetos empíricos que sirvan como sustrato de acercamiento a lo real, dentro de este recorrido en búsqueda de la verdad.
Pero, ¿si a veces la verdad no bastara? es el cuestionar con que concluye Batman, en “Batman The Dark KNight”, cito lo ultimo por que me llama la atención tal noción, es que no olvidemos lo que es este héroe/villano, quien significa y contiene ambas condiciones fenoménicas de lo que es el bien y el mal, cito a Batman, por que a su vez creo interesante en su historia cinematográfica como su historieta, lo que sujeta ese componente llamado murciélago, ya logramos admirar como nace tal trauma dentro de su historia personal y contra quien realmente lucha en su condición mental y oscura revivenciación espiritual de recuerdos angustiantes. Es por ello que tal cosmovisión se ha transformado en la insignia de lucha de muchos anónimos justicieros, que a revancha personal juran hacer pagar al mundo tal injusticia cometida por algunos, comenzando una eterna lucha entre lo que ellos representan como el bien y lo que otros encarnan como el mal. Esto va más allá de toda visión universal de bien o mal, va hacia algo certeramente llamado venganza, en donde el otro culmina por asumir un papel histórico y necesario para que uno exista en esencia fenoménica.
Ya antes cite una frase muy interesante del último film de Batman, de ese justiciero burgués para algunos y para otros sicópata delirante con ansias megalomaniacas de encarnar tal bien que nunca ha podido entender. Pero deteniéndome de nuevo en este film, creo que nos deja un relato muy interesante, como amantes del cine y a su vez creedores de la voluntad nietzscheana, esta es la necesidad de la existencia de héroe /villano, que encarnan Batman y el Guasón (the joker) el villano que creo muy pertinente nombrar por su cosmovisión dentro de este paradigma existencial y fenoménico de lo que es el bien y el mal, dentro de este desierto histórico de convicciones y morales entrepuestas, contradichas y sumamente necesarias.
Es así como nos encontramos con estas dos caras de una trama histórica, dentro de lo que es la absoluta pregunta existencial/moral, respecto a el bien y al mal, encarnadas en estos objetos imaginarios de la construcción simbólica de nuestras mentes, esas tan trastocadas por el encierro social, psicológico y causal. Que no da cabida para pensar de otra manera, en lo que queda o en que será y por que no de lo que se hará. Es que deja relegado al sujeto ante esa imposibilidad existencial de no saber o mejor dicho del no querer elegir esto o aquello. Somos esa miseria de la construcción edificada de una moral de sustrato ontológico de sus fantasmas aristotélicos. Es por ello que cabe resaltar la importancia de estos hombres /objetos de una creación necesaria para el sujeto actual, en cual poder reflejar y admirar la diferenciación entre bien y mal, esa tan notable pregunta nietzscheana en su devenir histórico y significante de ambas palabras de tanto cuestionar. Creo pertinente concluir esta nueva blasfema agregando que, si bien el bien y el mal son fenómenos de una construcción socio histórica de la edificación moral, escapa de la metáfora de lo que el sujeto creó encontrar en el bien y el mal o en ese sustrato histórico que lo contiene, Batman; The Dark Knight, nos deja en evidencia que no bastara quien hace el bien o el mal si no la importancia de esa existencia ambigua. Podríamos colocar una multiplicidad de ejemplos que relaten esto, y en el cine aun más, pero es este film el que llama mi atención, ya que me hace recapacitar sobre, lo debido o lo que debiera ser ante esa voluntad solitaria que existe entre el BIEN Y EL MAL….
........Christopher Matta....

