viernes, 15 de agosto de 2008

Corte....y .....acción...




El reflejo de un lente grabando ese rincón, casi evidenciando esa miseria, esa del existir entre tanto absurdo… es que lo relatan esos 8 milímetros en los cuales se deja todo. La vivencia se transforma en pensar, mientras el relato solo en pesar, o tal vez de ese insólito soñar. Es que se proyecta una vida y su cuestionar. Son momentos, palabras y solo actos, de un lenguaje entre metáforas, de semántica en refugio, de esa vida en su augurio.
Es que son tantos los lenguajes dentro de esa toma. Es un pestañar que roba a su paso el tiempo nulo de ese espacio en su vacio. Vacio dentro de esta existencia, dentro de esta mi elocuencia… Es que son tantos sentimientos, es tanto el resentimiento, es que la vida es amor y desamor, desde el ser al no ser y si nos preguntamos del que será, mejor ni hablar del como será. Son percepciones de una vida, vivencia de un relato, historias en su orfanato. Son reflejos de un espejo roto, quebrantado en su silencio, desde un muro a su lamento. Es que Bergman ya nos demostró esa vida de miseria, del absurdo en su tragedia. De la existencia en su esplendor como así posteriormente solo un Sir nos dejo todo en el suspenso, atacados por un pájaro, que desde una habitación se escucho solo un grito, con el cual dejo en evidencia que solo sufría de ese vértigo indiscreto. Son historias vertiginosas de un suspenso enardecido de ese cine enmudecido, de los diálogos magistrales, de esas tomas sin iguales.
Es que solo pensar y repensar tal construcción imaginaria, que por anteaños se erigía, desde el cine de Buñuel, hasta ese canto de Gardel. Es que debemos repensar al cine en su esplendor y esa magia de llorar en el sillón. Es que en adelante se vio un relato historiográfico de excelencia, desde el cine del sin razón hasta la sicosis en su resplandor, es patético mi pensar con sólo querer relatar tal infamia, es mi pensar subjetivo de un cine del que si me gustaría hablar y con el poderme quedar, ese del (sin) sentido real, fenoménico y casi surreal, de contradicciones inigualables, de una belleza enardecida… Es que de mi verborrea y hasta el carajo, seguiré afirmando y blasfemando que la vida en si es la mayor obra cinematográfica no contada en su esencia, solo relatada desde la metáfora reprimida, de una tristeza enloquecida, de unos ojos lagunosos, que por muchos siglos desearían solo decir ……Corte……..
Christopher ...Matta...

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