sábado, 16 de julio de 2011

De entre cigarros y café.


 Fue el  silencio que se hizo presente entre  tanto ruido alrededor
El frio se hizo un amigo entre tanta escarcha frente   a nosotros
La conversación se hizo un poema, Un diálogo  abriéndose a un clímax cinematográfico
Ante ese deambular de párrafo en párrafo, de diálogos de la no coherencia.

Fue cuando te vi dentro  de mis  ojos
Esos   que albergan  ese pedazo de tu  magia,
Ese  espejismo enigmático  del  tan solo conversar.

La tarde  avanzaba sin tiempo entre sus manijas
La conversación era melodía que se perdía entre  el  frio
Frio  que  abrigaba nuestras siluetas entre  los cigarrillos y sus  cenizas
La atmosfera  era de un blanco y negro casi sepia,  en donde un simple gesto
Una simple palabra o  tan solo un suspiro  construían tal poesía.

Es que fue el momento donde  creo mi corazón   no paraba de palpitar,
Palpito de  cien por segundo, palpito de mil revoluciones  al escucharte hablar
 Donde aquella tarde el suspiro, el frio y  los silencios  
Me dijeron  tranquilo, caos e  incertidumbre, son solo palabras
Fue la tarde  que  entre un café y sus cigarrillos no paraba de pensar,  de decirte,
 Decirme y decirnos;  la respuesta es clara,  sé que te debes   (re)encontrar.

Creo las manijas de mi reloj no querían seguir su camino,
Tan solo construían y  (des)construía  tal poesía surrealista
De no saber lo que si se decía, lo que era evidente
“Que mujer más bella  esta que se me vino a cruzar”
¡Es tan el simple y llanamente el cadáver exquisito!
Con el cual uno se encuentra azarosamente  en estas situaciones
Que trasforman  a cualquiera con su tan solo ser y estar
Con su solo existir y nada más que ser lo que no se puede explicar
En una tarde, en una noche ni menos en el corto tiempo que dura
Un café y un cigarro o en  un cigarro y más café.

Christopher Matta

No hay comentarios: