
De un aire sofocante, de una nostalgia poco descriptible y así como de su llanto interior. Es como reelaboro tal imagen fatídica de aquel fragmento de la historia de un país. Es que tal acontecimiento demencial, es poco entendible dentro de sus contradicciones internas, dentro de esos lenguajes sumamente ontológicos donde la historia, la economía, su pueblo y sus entrepuestos socios históricos dieron una aberración dentro del plano vivencial.
Ya han transcurrido 35 años desde aquel derramamiento de sangre, el cual cubrió a toda una nación, que hasta entonces creía en los sistemas democráticos, pero por artimañas de un titiritero, quien demolió y sopló los restos de aquel pensamiento político en el que un país pensaba creia y añoraba. Es ahí también donde cayeron tales sujetos que jun día juraron hacia su bandera, mientras después quemaron y vieron como esta ardia como trapo usado en protesta callejera.
En los aires se escuchaba solo la melodía ensordecedora de aquellas balas entre muros y polvos a sumar, a su compás se dejaba escuchar el sonido de esos aviones, tanques y soldaditos de plomo, los cuales solo se veían en aquel desierto espectral. El sonido de un estallido marcaría nuestra memoria, en donde fuimos testigos de la lucha de chilenos contra chilenos, en donde tales soldados conscriptos en aquella época fueron despertados, vestidos y armados para que fueran a matar a su misma sangre, es que aquel hecho es reflejo de nuestra triste historia, despues de aquello no seria lo mimo el devenir de una nación, de un pueblo, de una sociedad a construir.
Que imagen nos podemos dar de una sociedad, en la cual se veía como aquel chileno mataba otro de su par, como tales contradicciones devendrían tal caos de sus partes, de aquel odio desatado, de aquella herida no cuidada, de aquel (re)sentimiento fantasmal. De todos esos sentimientos que nos llevan hacia la razón desmesurada, hacia esa tan fatídica verdad de solo querer usar el poder por usar poder… Poder que es trascribirle a esa simetría entre las partes, donde ya el poder no se concentra si no que se pasa de mano en mano, pero tal apreciación para otro texto será su versión, ahora quiero reflejar, escribir y transmitir tal blasfema de mi mente nostálgica de septiembre..., si bien yo no nací en aquella época, si soy hijo de la dictadura de los ochenta, de una familia politizada para ambos bandos, con los cuales puedo observar aspectos de la historia muy diferentes de aquella fecha que para mi es sinónimo de tanta amargura, es que con la voz quebrantada y mi lápiz de tu sangre aun escucho y escucho hablar ese silencio que dejo tal estallido en la historia de una nación. Tal estallido de bombas de tiempo en cada rincón, es que la herida que dejo tal episodio será para mi siempre momento para recordar y repensar que es lo que Allende nos dejó, más que gritar y con la voz alzada decir compañero, si no, que nada ni nadie en la historia puede ir contra la democracia y su libre devenir, solo tales sucesos dejan asomar que aun hay animales dentro de nuestras sociedades y aun los existen, septiembre será una fecha en el calendrio, pero septiembre es y será un punto a-temporal que detiene todo suceso histórico para replantearse el que sucedió en la memoria de un país… de un pueblo... de sus ciudadanos... a los compañeros a seguir.... de tal Septiembre y su tan fatidico quiebre temporal, en mi memoria y en la de tantos que aun queremos recordar que nunca vamos a olvidar...
Ya han transcurrido 35 años desde aquel derramamiento de sangre, el cual cubrió a toda una nación, que hasta entonces creía en los sistemas democráticos, pero por artimañas de un titiritero, quien demolió y sopló los restos de aquel pensamiento político en el que un país pensaba creia y añoraba. Es ahí también donde cayeron tales sujetos que jun día juraron hacia su bandera, mientras después quemaron y vieron como esta ardia como trapo usado en protesta callejera.
En los aires se escuchaba solo la melodía ensordecedora de aquellas balas entre muros y polvos a sumar, a su compás se dejaba escuchar el sonido de esos aviones, tanques y soldaditos de plomo, los cuales solo se veían en aquel desierto espectral. El sonido de un estallido marcaría nuestra memoria, en donde fuimos testigos de la lucha de chilenos contra chilenos, en donde tales soldados conscriptos en aquella época fueron despertados, vestidos y armados para que fueran a matar a su misma sangre, es que aquel hecho es reflejo de nuestra triste historia, despues de aquello no seria lo mimo el devenir de una nación, de un pueblo, de una sociedad a construir.
Que imagen nos podemos dar de una sociedad, en la cual se veía como aquel chileno mataba otro de su par, como tales contradicciones devendrían tal caos de sus partes, de aquel odio desatado, de aquella herida no cuidada, de aquel (re)sentimiento fantasmal. De todos esos sentimientos que nos llevan hacia la razón desmesurada, hacia esa tan fatídica verdad de solo querer usar el poder por usar poder… Poder que es trascribirle a esa simetría entre las partes, donde ya el poder no se concentra si no que se pasa de mano en mano, pero tal apreciación para otro texto será su versión, ahora quiero reflejar, escribir y transmitir tal blasfema de mi mente nostálgica de septiembre..., si bien yo no nací en aquella época, si soy hijo de la dictadura de los ochenta, de una familia politizada para ambos bandos, con los cuales puedo observar aspectos de la historia muy diferentes de aquella fecha que para mi es sinónimo de tanta amargura, es que con la voz quebrantada y mi lápiz de tu sangre aun escucho y escucho hablar ese silencio que dejo tal estallido en la historia de una nación. Tal estallido de bombas de tiempo en cada rincón, es que la herida que dejo tal episodio será para mi siempre momento para recordar y repensar que es lo que Allende nos dejó, más que gritar y con la voz alzada decir compañero, si no, que nada ni nadie en la historia puede ir contra la democracia y su libre devenir, solo tales sucesos dejan asomar que aun hay animales dentro de nuestras sociedades y aun los existen, septiembre será una fecha en el calendrio, pero septiembre es y será un punto a-temporal que detiene todo suceso histórico para replantearse el que sucedió en la memoria de un país… de un pueblo... de sus ciudadanos... a los compañeros a seguir.... de tal Septiembre y su tan fatidico quiebre temporal, en mi memoria y en la de tantos que aun queremos recordar que nunca vamos a olvidar...
Christopher Matta
1 comentario:
Interesante relato, bein emotivo a mi parecer, y de una instensidad muy intrigante, solo queda recalcar que es un buen texto, solo que espararia mas intelectualidad de parte de ti mi querido amigo filosofo, te conozco y se que puedes mas que solo texto de una simple y sencilla poesia, mensajes emotivos, y sentimientos que solo dejan afrolarar tal debilidad dentro de tu existencialidad, no omitire comentarios pesados par relamente hacerte obserbar qeu podrias escritar tales escritos como tal epoca de cafes Ñuñoinos, o de tales juntas con nosotros, recuerad que en ese entonces eras solo un pequeño aprendiz si lo vemos desde tu vision griega, ahoar eres todo un filosofo por lo que he leido en tu oatras trabajos, ensayos y escritos en la revista.. deja aflorar y estallar tal existencialidad heideggeriana, marxista y lo que sea dentro de los canones de tu sabiduria, querias consejos, te lo doy, querias criticas, solo deja por un momento tal lamento amoroso y existencial que te ha desenfocado o distraido de tales textos que tanto dejan en pensar... un saludo amigo y maetro para mi.
se despide Daniela Tamaís...
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