
A cada paso tenemos que elegir esto o aquello y, a cada paso, tenemos también que elegirnos a cada elección que hacemos. Estamos, pues abandonados a la posibilidad: ¿Qué camino escojo?, ¿que respuesta doy? La duda, al tenernos que elegir, nos muestra que nada es necesario; nos muestra ese abismo que conoce el hombre ante el reino de la posibilidad no realizada, ante la suspensión existencial entre el ser o no ser.
Y esta experiencia es de la angustia.
La angustia no es el miedo, puesto que este es siempre miedo de algo que sabemos o imaginamos que nos amenaza. La angustia es, en cambio, como suele decirse, miedo de nada. Y esta expresión es en verdad la realidad del fenómeno: es angustia ante la posibilidad. Es angustia de nuestra libertad, de nuestro ser o de nuestros actos.
escrito sábado 21 de julio del 2007 a als 19: 45 horas, por Christopher Ramirez Matta...
No hay comentarios:
Publicar un comentario