
El tiempo se detuvo,
Las nubes dejaron de avanzar
Y solo en tus labios me pude fijar
Las noches se hicieron eternas
En ellas solo el dios Baco se dejo asomar
Y con su suspiro el viento dejo de soplar.
Después de eso todo siguió normal,
Pero una cosa si, los labios de aquella musa nunca los dejare de recordar.
Christopher Ramírez Matta
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