
Haré mí vida en un papel
con lo que obrare con cien puños de fuego,
A los que en el mástil gritaban al cielo,
y que en las sobras decían tan solo te quiero.
Si en los vientos morían de encierro,
es por que gritaban y gritan lo siento.
Es así como avanza y avanza nuestra historia
entre gritos y silencio, con una espada y su lamento
con la sangre entre las piernas,
que ve morir a sus retoños entre las piedras.
Es la historia de nunca acabar, de la lucha encrucijada,
como de la moda desatada,
la del mercado y su desmedro
como del olvido en cada entierro
es por eso que haré mi vida en un papel
y en el que tan solo escribiré... lo siento...
1 comentario:
bello, simplemente bello... solo debo decir eso y que vuelves loco mi andar por este como tu llamas ne otros textos, el desierto surreal.....
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